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Para mejorar la vida de las pieles sensibles

Talleres de maquillaje correctivo: un momento especial para compartir ideas que ayuden a los participantes a volver a ilusionarse con la vida

Debido a su naturaleza visible, los problemas de la piel a veces pueden dañar la imagen que la persona tiene de sí misma y afectar a las relaciones con otras personas tanto en la vida personal como profesional. Para mejorar la vida diaria de los pacientes que sufren afecciones obvias de la piel, el Centro Dermatológico Termal de La Roche-Posay ha desarrollado unos talleres de maquillaje correctivo en estrella colaboración con dermatólogos, expertos en belleza social y La Roche-Posay. Esta iniciativa ha  servido de inspiración para que muchos hospitales del mundo ofrezcan a su vez talleres de maquillaje correctivo.

Sentirnos mejor en nuestra piel

El primer taller de maquillaje correctivo se realizó en 1994 en el municipio francés de La Roche-Posay, en el centro dermatológico más importante de Europa* en un entorno de balneario termal. Este proyecto tiene un enfoque terapéutico global y pretende que los pacientes vuelvan a aceptarse tal y como son y afronten mejor su problema de la piel.

Gratuitos para los visitantes del spa, estos talleres están dirigidos principalmente a personas que sufren diferentes imperfecciones muy visibles. Los expertos en belleza social les enseñan técnicas de aplicación de productos, les ayudan a escoger los tonos que mejor sientan a su piel y hablan con ellos para que se sientan mejor consigo mismos. La Roche-Posay apoya esta iniciativa de dos formas distintas: proporciona su línea de maquillaje de alta tolerancia (ojos, labios, uñas y base), cuyos productos están diseñados especialmente para la piel sensible, son ricos en pigmentos y fáciles de aplicar, y hacen que sea más sencillo disimular las imperfecciones; y financia la apertura de nuevos talleres por todo el mundo.

La confianza en uno mismo se restaura gracias a los consejos de los expertos


Rojeces, marcas de acné, consecuencias de quemaduras, efectos secundarios de tratamientos contra el cáncer, vitíligo, lentigo...
Es difícil imaginarse cómo las afecciones obvias de la piel, sean más o menos graves, pueden perturbar profundamente la relación de una persona con los demás. Las cicatrices no son solo físicas, sino también psicológicas.

Por este motivo, los talleres de maquillaje correctivo los llevan a cabo maquilladores con una formación específica en psicología que buscan tratar a la persona en su conjunto, tanto desde el punto de vista estético como psicológico. Aprender técnicas de maquillaje correctivo para camuflar las imperfecciones es un primer paso. Después hay que ir más allá hasta sentirse bien con nuestra propia imagen y recuperar la femineidad. Estos talleres son un lugar para escuchar, compartir y aprender. De esta forma, se ayuda a los pacientes a sentirse mejor consigo mismos, volver a crear lazos sociales y recuperar la alegría por vivir.

En casos determinados, este proceso fundamental se complementa con el asesoramiento individual o familiar de un psicólogo clínico.

Se han creado 90 talleres en todo el mundo hasta la fecha.

Algunos de los hospitales y clínicas más grandes del mundo han tomado como ejemplo el centro termal de La Roche-Posay para crear sus propios talleres de maquillaje correctivo.

1*Fuente: conseil national des établissements thermaux - Francia