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La alergia al sol: síntomas y cuidado para evitar las erupciones

Tras los días largos y oscuros del invierno, nada sienta mejor que quitarnos los jerséis y las medias para absorber esos primeros rayos de sol de la primavera. Pero la vuelta del buen tiempo en ocasiones puede hacer que la piel reaccione de forma inesperada.

Tras los días largos y oscuros del invierno, nada sienta mejor que quitarnos los jerséis y las medias para absorber esos primeros rayos de sol de la primavera. Pero la vuelta del buen tiempo en ocasiones puede hacer que la piel reaccione de forma inesperada. Tener una erupción inexplicable, quemazón, picor o rojeces después de exponerte al sol, pueden ser signos de que tu piel es muy sensible a los rayos UV.
Antes de ir a la playa o salir a tomar el sol al jardín, descubre todo sobre las alergias al sol más comunes y cómo puedes protegerte ¡para disfrutar del verano sin sufrir!


Erupción Polimorfa Leve: tu invitado sorpresa esta primavera

¡Han vuelto los días alegres! Los pájaros cantan, el sol brilla y la primavera está a la vuelta de la esquina. Ya te has quitado algunas capas para recibir tu dosis necesaria de vitamina D y, dos días más tarde, una erupción misteriosa aparece en tu pecho, hombros, brazos, piernas o en la parte superior de tus pies.Si te suena, puedes estar en el 20% de población adulta que sufre erupciones provocadas por la luz del sol. Esta reacción alérgica, más común en mujeres entre 15 y 35 años, surge cuando aumenta de repente la exposición a la luz ultravioleta, a los rayos UVA en particular, después de un largo periodo sin recibirla. Esto hace que la piel que lleva tapada todo el invierno sea especialmente vulnerable. No suele afectar al rostro, que recibe sol durante todo el año.Una vez que sucede, tiende a volver cada año, así que cualquiera que haya sufrido un brote debería protegerse cada primavera y practicar buenos hábitos de protección solar durante el verano para evitar la descamación.Para leer consejos sobre prevención de nuevos brotes, echa un vistazo a nuestras recomendaciones sobre cómo protegerte.


¿Te sientes un poco (foto) sensible? Las razones pueden ser tu perfume o medicación.

Has pasado algún tiempo fuera de casa y, 48 horas después, desarrollas una horrible quemadura roja en las zonas de tu piel que estuvieron expuestas al sol. No tiene sentido, no solamente fue hace dos días, sino que además estuviste poco tiempo al aire libre.
Esa "quemadura solar" con retraso, no es una quemadura. Podría tratarse de fotosensibilidad, una afección que sucede cuando la piel se vuelve hipersensible a la luz UV. La sensibilidad al sol puede estar provocada por un gran número de medicamentos, orales o tópicos, además de por algunos productos cosméticos que se aplican directamente en la piel, como el perfume o productos de cuidado de la piel con grandes concentraciones de alcohol. 

Una reacción fotosensible puede ser difícil de identificar porque no suele aparecer hasta uno o dos días después de la exposición al sol. Se manifiesta habitualmente como una erupción severa o quemadura solar, pero a veces puede parecerse a la dermatitis atópica y extenderse a las zonas expuestas a la luz UV.Si sospechas que tu piel puede ser fotosensible, consulta a tu dermatólogo. Él o ella deberían ser capaces de determinar la causa y ayudarte a aliviar la alergia al sol y sus síntomas. Si es culpa de la medicación, puedes considerar cambiar tu receta o buscar opciones alternativas de tratamiento (siempre que sea posible). Como regla general, las personas con fotosensibilidad deberían evitar la aplicación del perfume directamente sobre la piel cuando salgan al aire libre. 
Si tienes esta afección es importante minimizar la exposición al sol y maximizar la protección solar. Lee nuestra sección de consejos para descubrir cómo.

¿CÓMO ME PROTEJO?


Más vale prevenir que curar.

Puede parecer obvio pero tu mejor defensa contra los rayos UV que provocan la alergia al sol es evitarlos. Quédate a la sombra y cúbrete con sombreros, manga larga y ropa protectora siempre que puedas. No te expongas al sol entre el mediodía y las cuatro de la tarde, cuando los rayos son más fuertes. Si tienes que estar al aire libre, utiliza un protector solar con SPF alto y de amplio espectro, que filtre los rayos UVB y, especialmente, los UVA de onda larga. No olvides reaplicarlo, al menos cada dos horas y con más frecuencia si has nadado o sudado. Si eres propenso a sufrir erupciones leves en verano, te aconsejamos que cuando llegue la primavera aumentes de forma gradual tu exposición al sol, no más de 20 o 30 minutos al día. Esto da a la piel el tiempo suficiente para producir melanina, que actúa como mecanismo de defensa natural contra los efectos dañinos del sol.


Lo que está en el interior también cuenta

Además de seguir buenos hábitos solares y evitar productos fotosensibilizadores, puede ser necesario seguir alguna terapia específica. La fototerapia, que expone a los pacientes a radiación ultravioleta antes de la exposición inicial al sol, no es la mejor para tratar las alergias al sol, ya que se basa en la exposición de los pacientes a los rayos UV. Consulta a tu dermatólogo. Aunque tener alergia al sol implica tener más cuidado, con las precauciones adecuadas y buenos hábitos de exposición al sol puedes evitar o minimizar los brotes ¡y pasar un buen verano!

RESUMEN SOBRE LA SENSIBILIDAD AL SOL

  • La prevención es la mejor defensa: minimiza la exposición al sol siempre que sea posible
  • Quédate a la sombra y cúbrete con sombreros, manga larga y ropa protectora
  • Evita la luz solar directa entre mediodía y las cuatro de la tarde
  • Utiliza un protector solar con SPF alto y de amplio espectro, que filtre específicamente los rayos UVA de onda larga
  • Reaplica el protector solar al menos cada dos horas, especialmente después de nadar o sudar
  • Aumenta tu exposición al sol, no más de 20 o 30 minutos al día
  • Evita la aplicación del perfume directamente sobre la piel cuando salgan al aire libre
  • Evita los medicamentos que provocan fotosensibilidad (cuando sea posible)
  • Si tu medicación actual provoca fotosensibilidad, habla con tu médico para ver si puede cambiarla o encontrar opciones de tratamiento alternativas

"Después de esconderme del sol durante años, ¡por fin puedo disfrutar del verano!"
Desde pequeña, siempre he pasado el verano en la casa de la playa de mis padres. El año que cumplí 18, me salieron pequeños bultos en el cuello, antebrazos y hombros que picaban. Di por hecho que se trataba de una reacción aislada, así que esperé a que desapareciera y volví a ponerme al sol durante el resto del verano. Con el tiempo, los síntomas empeoraron. Me encanta aprovechar hasta el último rayo de sol en cuanto empieza el buen tiempo, pero cada vez que salía a la calle sufría brotes con granitos y picor. Empeoró tanto que me resigné a no exponerme más al sol. Un tiempo más tarde, me uní a un grupo de debate online, donde conocí a una usuaria con el mismo problema. Me contó que mi afección se llamaba erupción provocada por la luz del sol y me recomendó que fuera al dermatólogo. Así que pedí una cita y el médico que recetó un protector solar SPF potente de farmacia.  Han pasado dos años y de momento todo genial, aunque evito ponerme al sol en la playa todo el verano. Después de pasarme años escondiéndome del sol, ¡por fin puedo volver a disfrutarlo!

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