¿Qué es el lentigo senil?
El lentigo senil se manifiesta como pequeñas áreas hiperpigmentadas en la piel, es decir, zonas donde la piel se oscurece. Estas manchas suelen ser planas, de forma ovalada o irregular, y varían en color desde marrón claro hasta marrón oscuro. A menudo aparecen en áreas expuestas al sol, como la cara, el dorso de las manos, los brazos y la espalda. Aunque son más comunes en personas mayores, pueden aparecer en adultos más jóvenes, especialmente aquellos con una alta exposición solar.
Causas principales del léntigo senil
Comprender las causas del lentigo senil es fundamental para prevenir su aparición y adoptar las medidas adecuadas para proteger la piel.
Exposición solar crónica sin protección
La exposición solar crónica sin protección es la causa más común del lentigo senil. La radiación ultravioleta (UV) del sol estimula la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel. Con el tiempo, la exposición repetida al sol puede provocar una sobreproducción de melanina en ciertas áreas, lo que resulta en la formación de manchas. Es crucial proteger la piel del sol utilizando protector solar diariamente, incluso en días nublados, y evitar la exposición prolongada durante las horas pico de radiación solar.
Envejecimiento natural de la piel
A medida que envejecemos, la piel pierde su capacidad de regenerarse y repararse eficientemente, lo que provoca que sea más susceptible a los daños causados por el sol y otros factores ambientales. Además, la distribución de la melanina en la piel puede volverse irregular con el tiempo, contribuyendo a la aparición de manchas.
Influencia genética
La predisposición genética también puede jugar un papel en la aparición del lentigo senil. Si tienes antecedentes familiares de manchas solares o de la edad, es posible que tengas una mayor probabilidad de desarrollar estas manchas. Sin embargo, a pesar de tener una predisposición genética, la protección solar adecuada puede ayudarte a reducir el riesgo de aparición de lentigos.
Cómo eliminar o tratar el léntigo senil
Existen diferentes tratamientos del léntigo senil que permiten eliminar o atenuar la apariencia de estas manchas, dependiendo de la intensidad y del tipo de piel. Algunas opciones comunes incluyen:
- Cremas despigmentantes: Las fórmulas que contienen ingredientes como hidroquinona, ácido kójico, ácido azelaico o retinoides pueden ayudar a aclarar las manchas y unificar el tono de la piel.
- Para el cuidado diario, puedes incorporar a tu rutina nuestro Mela B3 Sérum Despigmentante con Niacinamida. Testado clínicamente, este sérum corrige las manchas oscuras, incluso las más persistentes, reduciendo la hiperpigmentación y ayudando a igualar el tono de la piel y las marcas de acné.
- Para una rutina más completa y efectiva, puedes complementar el sérum con nuestro Mela B3 Gel Limpiador Facial Exfoliante Antimanchas, que ayuda a clarificar y unificar la piel, y con Mela B3 Crema Antimanchas SPF30 con Niacinamida, que protege frente a los rayos UV y previene la hiperpigmentación de la piel mientras corrige las manchas ya existentes.
- Además, también puedes sumar nuestro Retinol B3 Sérum, que ayuda a renovar y rejuvenecer la piel, reduciendo arrugas profundas y mejorando la textura general. Y si buscas un producto que te dé uniformidad a la piel, nuestro Pigmentclar UV SPF30 ayuda a difuminar las manchas oscuras.
¿Se puede prevenir el léntigo senil?
La prevención es la mejor estrategia para evitar la aparición del lentigo senil. Aquí hay algunas medidas clave que puedes tomar:
- Protección solar diaria: Es fundamental aplicar protector solar de amplio espectro con un SPF 30 o superior todos los días, incluso en días nublados. Una gran opción es nuestro Anthelios Age Correct SPF50, que no solo protege contra los rayos UV, sino que también ayuda a corregir los signos del envejecimiento.
- Usar ropa protectora:Complementa el uso del protector solar con sombreros de ala ancha, gafas de sol y ropa de manga larga para minimizar la exposición de la piel a los rayos ultravioleta. Además, siempre que sea posible, evita la exposición directa al sol entre las 10:00 y las 16:00, cuando los rayos UV son más intensos.
- Revisión regular de la piel: Examínala regularmente para detectar cualquier cambio en lunares o manchas existentes.
El lentigo senil es una condición común pero manejable. Con la protección solar adecuada y una rutina de cuidado de la piel adecuada, puedes reducir significativamente su apariencia y mantener una piel saludable y radiante.
